No me lo puedo creer...
Woofer es el término usado comúnmente para designar al altavoz diseñado para producir sonidos de bajas frecuencias, frecuentemente entre los 40 Hertz hasta 1000 Hertz, o más. La palabra surgió de la onomatopeya inglesa del ladrido de un perro, "woof" (en contraste con el nombre usado para los altavoces de altas frecuencias, tweeter).
El woofer es un dispositivo electromagnético. Utiliza un cono, unido por medio de adhesivos a una bobina de voz rodeada, a su vez, por el campo magnético de un imán permanente. La bobina de voz y el imán en la base forman un motor eléctrico lineal. Cuando la corriente eléctrica fluye por la bobina, ésta se mueve respetando la regla de la mano derecha, causando el ascenso o descenso del cono, dando lugar a un movimiento similar al de un pistón. El movimiento creado en el cono produce las ondas sonoras de salida.
Existen muchos retos en el diseño y producción de un woofer, principalmente los relacionados con la mecánica. Lo más buscado es que el movimiento del cono reproduzca fielmente los impulsos eléctricos aplicados a la bobina, como lo es manejar sonidos de alto volumen sin distorsión. En relación a la impedancia, ésta debe hacer posible el uso de amplificadores electrónicos de bajo costo.
Diseñar un woofer implica el máximo rendimiento al transformar la señal de salida de un amplificador a ondas sonoras con alta fidelidad y se complica un poco con el uso de un gabinete de sonido o caja infinita. Si se hace correctamente, los problemas mecánicos se ven disminuidos.
El bass reflex (recinto acústico reflector de bajos) de más uso fue patentado en Estados Unidos por Albert L. Thuras, de Laboratorios Bell, en 1932. Antes de esta fecha, los altavoces eran empotrados simplemente en otra superficie y las bajas frecuencias se perdían en la parte trasera del dispositivo.
A. N. Thiele, en Australia, y más tarde Richard Small, en Estados Unidos, adaptaron en un principio los crossovers para el diseño de recintos acústicos, particularmente en bajas frecuencias, que es el rango de operación del woofer. Este fue un avance en el diseño de interconexiones con woofers y ahora es practicado casi universalmente, salvo excepciones, por ingenieros acústicos.
Para realizar un arreglo beneficioso con woofers, se deben tener en cuenta los parámetros Thiele/Small, que son las mediciones eléctricas, magnéticas y mecánicas del altavoz. Estos datos se incluyen en las especificaciones de los woofers de mayor calidad.
La frecuencia de resonancia es uno de estos parámetros. Ésta se define como la frecuencia material de vibración y se determina por los elementos móviles del altavoz (bobina, cono, cubrepolvo).
Woofer es el término usado comúnmente para designar al altavoz diseñado para producir sonidos de bajas frecuencias, frecuentemente entre los 40 Hertz hasta 1000 Hertz, o más. La palabra surgió de la onomatopeya inglesa del ladrido de un perro, "woof" (en contraste con el nombre usado para los altavoces de altas frecuencias, tweeter).
El woofer es un dispositivo electromagnético. Utiliza un cono, unido por medio de adhesivos a una bobina de voz rodeada, a su vez, por el campo magnético de un imán permanente. La bobina de voz y el imán en la base forman un motor eléctrico lineal. Cuando la corriente eléctrica fluye por la bobina, ésta se mueve respetando la regla de la mano derecha, causando el ascenso o descenso del cono, dando lugar a un movimiento similar al de un pistón. El movimiento creado en el cono produce las ondas sonoras de salida.
Existen muchos retos en el diseño y producción de un woofer, principalmente los relacionados con la mecánica. Lo más buscado es que el movimiento del cono reproduzca fielmente los impulsos eléctricos aplicados a la bobina, como lo es manejar sonidos de alto volumen sin distorsión. En relación a la impedancia, ésta debe hacer posible el uso de amplificadores electrónicos de bajo costo.
Diseñar un woofer implica el máximo rendimiento al transformar la señal de salida de un amplificador a ondas sonoras con alta fidelidad y se complica un poco con el uso de un gabinete de sonido o caja infinita. Si se hace correctamente, los problemas mecánicos se ven disminuidos.
El bass reflex (recinto acústico reflector de bajos) de más uso fue patentado en Estados Unidos por Albert L. Thuras, de Laboratorios Bell, en 1932. Antes de esta fecha, los altavoces eran empotrados simplemente en otra superficie y las bajas frecuencias se perdían en la parte trasera del dispositivo.
A. N. Thiele, en Australia, y más tarde Richard Small, en Estados Unidos, adaptaron en un principio los crossovers para el diseño de recintos acústicos, particularmente en bajas frecuencias, que es el rango de operación del woofer. Este fue un avance en el diseño de interconexiones con woofers y ahora es practicado casi universalmente, salvo excepciones, por ingenieros acústicos.
Para realizar un arreglo beneficioso con woofers, se deben tener en cuenta los parámetros Thiele/Small, que son las mediciones eléctricas, magnéticas y mecánicas del altavoz. Estos datos se incluyen en las especificaciones de los woofers de mayor calidad.
La frecuencia de resonancia es uno de estos parámetros. Ésta se define como la frecuencia material de vibración y se determina por los elementos móviles del altavoz (bobina, cono, cubrepolvo).
